Tuesday, November 15, 2005

Despiden a Pamela Jiles por participar en franja a favor de Hirsch


Hoy me enteré por La Tercera y Prensa Negra que despidieron a Pamela Jiles del canal TVO por participar de la franja televisiva del candidato del Juntos Podemos Tomás Hirsch. Me parece un caso emparentado con lo ocurrido a Victor Hugo Durán, cuando en su blog personal puso todo lo que no podía escribir sobre las presiones de las tabacaleras para blanquear la información.
En este caso, Pamela Jiles que se ha hecho una imagen a través del tiempo por su trabajo, y ahora es rechazada por un canal de televisión por poner ese mismo rostro a disposición del candidato de la izquierda.
Una decisión que resulta claramente un veto a que los periodistas participen en política y den a conocer sus opciones. Más aún, esa actitud fóbica hacia la política que no le hace bien al sistema democrático. La tesis bastante extendida, en este caso es si por trabajar en un medio de comunicación el periodista debe renunciar a cualquier aparición pública relacionada con la política.
En lo personal, no soy adherente de la candidatura de Tomás Hirsch, más bien prefiero a Michelle Bachelet, pero si estoy en un medio de comunicación parece que no podría decirlo. Juegos perversos de un sistema que no respeta las libertades personales de los periodistas.
Posteado por Jessica Acuña

Monday, November 07, 2005

Citas:

Manuel Castells, sobre los Blogs y nuevas tecnologías:

“Por primera vez en la historia, el poder político o comercial no tiene el monopolio de la comunicación de masas. Y como la comunicación es lo que conforma nuestras mentes y la política en último término es la batalla sobre las mentes, estamos asistiendo a una profunda revolución en los procesos de formación del poder y el contrapoder.”
(leer el artículo completo)

Friday, November 04, 2005

Una historia de nunca acabar

El Congreso peruano acaba de aprobar por unanimidad la ley que cambia límite marítimo con Chile. Nuevamente nos vemos envueltos con nuestros vecinos del norte en rencillas menores que pese a eso hasta pueden significar serios conflictos a futuro.
Ahora, claro, la posibilidad de conflicto aumenta en la misma medida en que aumenta nuestra intolerancia y estupidez.
¿De quien es la culpa de todo este embrollo?
Muchos culparán los ánimos electorales o la desesperación de Toledo por su baja popularidad. Como sea, la ley fue aprobada por unanimidad.
Por lo tanto, el problema surge de más atrás, de guerras pasadas y de miradas siempre recelosas y donde el odio y la desconfianza son capaces de unir a diferentes personajes políticos, aunque suene contradictorio.
Y tampoco se trata de que la culpa sea de los chilenos, siempre tan dispuestos en mirar en menos a nuestros vecinos.
Entramos acá en la vieja historia de no escuchar o de escuchar solo que queremos oír. Y así no somos capaces de percibir que cada gesto nuestro provoca reacciones que muchas veces no somos capaces de comprender (la vieja ley de acción-reacción).
Y así nos vamos, Chile y Perú, mirándose unos a otros con recelo, temor y hasta odio, sin notar que en realidad se miran en un espejo.
Ha sido repetido ad infinitum, el hombre es el único que mata a sus semejantes, ya sea por rabia, odio, placer y amor. Cualquier sentimiento es válido a la hora de eliminar problemas.
“El Calvario era un estigma coterráneo, pero también una definición. Probablemente habíamos sido los únicos capaces de una villanía semejante ¡Clavar en un madero al hijo de Dios...! “ (De la Simetría Interplanetaria, cuento de Cortázar)
Ahora veremos declaraciones grandilocuentes, provocaciones injustificadas de uno u otro lado, frases para el bronce y frases estúpidas hasta que finalmente, veremos a alguien realizar un gran gesto y todo se solucionará.
Pero ¿seremos capaces realmente de solucionar el problema?
Es evidente que no.
Mientras sigamos discriminando, mientras sigamos viendo al otro como inferior, mientras eso de países hermanos no siga siendo apenas una frase vacía, no solucionaremos nada y seguiremos viendo, de tiempo en tiempo, este mismo tipo de conflictos.
Y así, a la larga, seguiremos siendo una isla.
Posteado por Javier Cabezas